economia
Definición de economía

El uso de la economía diariamente

El concepto de economía deriva del griego y significa “administración de una casa o familia”. Como ciencia, es la disciplina que estudia las relaciones de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios, analizando el comportamiento humano y social en torno de éstas fases del proceso económico.
Si bien se trata de una ciencia social puesto que su objeto de estudio es la actividad humana, la economía dispone de un conjunto de técnicas que estriban en la práctica científico – matemática, como en los análisis financieros. Como tal, la economía dispone de múltiples conceptos que apuntan a explicar el devenir – en ocasiones, arbitrario - de los sistemas nacionales e internacionales a partir de prácticas políticas, sociales y culturales. Por ejemplo, explicar cómo las alteraciones del valor de una moneda internacional como el dólar están intrínsecamente vinculadas con el establecimiento de una política a nivel local o regional.
La economía se ocupa de los recursos al alcance del hombre, ya sea naturales o artificiales, que le sirven para satisfacer sus necesidades y, a partir de esta premisa, de su capacidad para ser intercambiados o utilizados como bienes económicos. Los recursos que son analizados por la economía deben ser escasos y tener más de un fin posible, de forma que impliquen un dilema y, así, un costo.
Es común escuchar las palabras macroeconomía y microeconomía. ¿A qué hacen referencia estos dos conceptos? La macroeconomía enfoca su estudio en los procesos económicos a gran escala y en general, va de la mano con los análisis políticos y sociales que pueden hacerse de un determinado país, continente o región del mundo. Por ejemplo, los estudios sobre el desarrollo económico de países europeos luego de la posguerra. En cambio, la microeconomía, se encarga de los procesos de pequeño o mediano alcance, y en general, tienen relación con lo que es el mercado interno de un país, el desarrollo de pequeñas y medianas empresas (PyME’s) o el desarrollo económico/humano de cierta población o comunidad de un país.
Uno de los principales indicadores económicos respecto al desarrollo de un país es el Producto Bruto Interno (PBI) que es, a grandes rasgos, la diferencia entre la riqueza producida por un país y los egresos producidos por el gasto público. La realidad sociales tiene mucho que ver en estos índices, puesto que los países con mayor nivel de PBI tienen en general una sólida producción industrial, altos porcentajes de alfabetización, bajas tasas de mortalidad infantil y esperanza de vida superior a los 65/70 años. En cambio, todo lo contrario indican estas tasas en países con PBI bajo o escaso.
El uso de la economía diariamente
Cada quién tiene una perspectiva diferente del mundo, dependiendo de qué y cómo esté centrada su vida con respecto a él. Tim Harford en el libro “La lógica oculta de la vida” nos enseña a verlo desde el punto de vista económico con respecto a muchos entes que están relacionados directa e indirectamente con nosotros, tales como el sexo, el trabajo, las personas de las cuales estamos rodeados, los juegos o el racionalismo. Es por esta razón que lo que más llamó mi atención es la forma en que la economía influye en nuestras decisiones diarias, más allá incluso de lo que imaginamos y quizá por la misma razón es que el libro toma este nombre “la lógica OCULTA de la vida”.
Algunas veces inesperadamente hacemos, decimos, reaccionamos, etc. Frente a algo por influencias que en nosotros no son tan evidentes, pero es esto en particular lo que hace que todo tenga un sentido y en algunos casos surjan las ganas de investigar y de conocer más a fondo lo que hay detrás de cada decisión racional e irracional que diariamente tomamos. La lógica de cada comportamiento que tenemos no siempre está a simple vista, se supone que por alguna razón tomamos una decisión u otra, prefiriendo o escogiendo entre esa e infinitas alternativas más pero… ¿Cuál es? ¿Por qué tomamos esa opción y no otra?
Pues muchas de las veces tenemos en cuenta factores que intervienen en nuestras decisiones y el valor que tiene esa decisión en nuestra vida, por ejemplo qué gano o qué pierdo decidiendo esto-aquello o si simplemente lo que suceda no me afecta en particular, pensando en lo que pasará ahora y no después teniendo en cuenta que como dice el autor del libro “Las personas racionales piensan —no siempre conscientemente— en el futuro tanto como en el presente, ya que intentan predecir las probables consecuencias de sus acciones en un mundo incierto”.
Como en el libro se menciona, el mundo en el que vivimos no es un mundo paralelo al económico, a pesar de enfocarse en infinidad de problemas tienen mucha afinidad, la economía no se aparta de las emociones que un ser humano pueda llegar a sentir ni del razonamiento que en él se generen. Al contrario, permite que con base en lo que vivimos se den indicios para examinar y comprender la incidencia de nuestras decisiones y dar alguna explicación más racional de lo que pasa por nuestra mente cada vez que nos comportamos de dicha manera. Además, el autor nos enseña cómo la conducta de los seres humanos varía cuando da respuesta a diferentes estímulos y compensaciones. Por ejemplo, una persona que tiene un trabajo común le hallará el gusto a su labor (es decir no lo hará por obligación) y se esforzará más si le reducen el tiempo de su trabajo y le aumentan el salario, teniendo en cuenta que las actividades que realiza son de excelente calidad y de gran importancia para quien lo contrata.
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